Una introducción a los estudios críticos del management

El Management crítico nació con la incorporación de ideas de pensadores como Michel Foucault y Jacques Derrida a la reflexión sobre las organizaciones. ¿Qué aportaciones suyas se han tomado y cómo han sido adaptadas al estudio de la empresa? ¿Qué otros pensadores han sido marcas decisivas en esta materia? Durante el segundo semestre de 2014, Miguel Imas, investigador de la Kingston University en el Reino Unido, impartió uno de los módulos del Certificado en Management Crítico ofrecido por el Instituto. Como un preludio a la celebración de nuestro XIX Coloquio internacional, “Horizontes de la Gestión crítica”, aquí les ofrecemos, de su pluma, un amplio panorama de las corrientes que, desde su nacimiento hasta la actualidad, han servido de base para esta importante escuela de pensamiento.

Por Miguel Imas

Los estudios críticos del management (Critical Management Studies) surgen a principios de la década de 1990 con el trabajo de Hugh Willmott en Gran Bretaña y Mats Alvesson en Suecia. Sus trabajos tienen una fuerte influencia de la Teoría Crítica de la Escuela de Frankfurt (desde Adorno a Habermas) y del pensamiento posmoderno y posestructuralista, a través del trabajo de Gibson Burrell, entre otros autores. Otra figura muy importante fue la de Stuart Clegg, que trabajó en torno al poder y las relaciones de poder. Y, por supuesto, no podemos olvidar la figura de Braverman, quien años atrás había introducido el pensamiento marxista como una categoría a considerar en el análisis de las organizaciones. Muchos de estos personajes son sociólogos que enfrentaron una apertura limitada de la academia hacia su área y terminaron, así, trabajando en las áreas de management y estudios organizacionales.

Estos autores comienzan por cuestionar principalmente el papel de lo que ellos llaman managerialism, esto es, la ideología del management en relación con el neoliberalismo. Hasta ese momento, el management se pensaba como una práctica asociada con funciones específicas y no como un discurso ideológico. La influencia posmarxista, a través de trabajos como los de Habermas, Adorno y Marcuse, fue decisiva para estos autores en el desarrollo de este cuestionamiento.

A través de los años, el pensamiento posmoderno y posestructuralista tendió a ejercer una mayor influencia. Aquí destacamos principalmente a Michel Foucault, cuyo trabajo sobre el poder resulta fundamental para pensar cómo el discurso managerialista influye en todos los estratos de la sociedad hasta la actualidad. El trabajo filosófico de Jacques Derrida y algunos de sus sucesores, en torno a la desconstrucción, los ayuda a desconstruir el management y exponerlo por lo que representa como modelo ideológico par excellence. El pensamiento de Jean-François Lyotard también resulta importante aquí, ya que obliga a plantear el management como un gran discurso o una gran narrativa que configura, homogeniza y ejerce poder sobre las actividades que los trabajadores realizan en las organizaciones. Visto de esta manera, el management se impone como un discurso que impera y como algo absolutamente necesario para que las organizaciones triunfen en el mercado.

Paralelamente surgen otros trabajos importantes en sociología como el de George Ritzer, que nos habla sobre la McDonalizacion de la sociedad. Otros autores que comienzan a influir mucho desde la posmodernidad son Deleuze, Guattari y Baudrillard. Ellos marcan el trabajo del académico norteamericano David Boje, quien plantea la fragmentación de la racionalidad del management y la diversidad de posturas posibles dentro de una organización. Metodológicamente él está fuertemente influido por Bajtin y la idea de polifonía. También por la noción de microstoria como contrapartida al discurso dominante del management. En este tipo de discursos se pone la atención en las historias de la gente que parece insignificante, como los trabajadores, de los cuales nunca se habla a la hora de discutir sobre management. Otra de sus influencias es Deleuze, su idea del relativismo material y su reflexiones en torno a cómo nos transformamos en verdaderos nómadas en lo que hacemos. De Deleuze también retoma el planteamiento de que hay más de una interpretación sobre un concepto y su práctica. Creo que mi línea de trabajo tiene una corriente fuerte de influencia desde estos autores.

Todo lo anterior es sólo una parte de la historia, ya que al mismo tiempo esta línea de pensamiento comienza a impregnarse de ideas feministas y de lo que se llama queer theory, anarquismo y poscolonialismo. Aquí se abren un espacio mayor y un diálogo plural que toma un carácter no eurocéntrico. Estas corrientes también han sido una gran influencia para mi trabajo, como el abordaje poscolonial de Edward Said, Fanon, el economista chileno Manfred Max-Neef, el trabajo de Eduardo Galeano (si bien, él se arrepiente de lo que escribió), el trabajo de Freire en Brasil, y de las poscolonialistas Spivak y Mohanti, lo mismo que la obra de los anarquistas Antonio Negri y Michael Hardt y la obra de Slavoj Zizek. Todos estos autores abren una vía de diálogo que no existía en la academia, dominada por discursos europeos y norteamericanos. Como dice Spivak, “dan voz al subalterno”. De este trabajo comienzan surgir en la literatura sobre el tema más autores que provienen de regiones hasta hoy poco relacionadas con el desarrollo del conocimiento científico occidental —y más asociadas con el copiar teorías y prácticas como la del management— en América Latina y África.

Para resumir, el management crítico surge como respuesta a la ideología imperante y homogeneizadora que se vivía en el management. Esta orientación cuestiona sus bases filosóficas y teóricas, así como su función práctica, y sobre todo su pretensión de ser un gran discurso globalizador que impone practicas e ideologías sobre cómo deben operar las organizaciones. Se cuestiona su objetividad y se pone en tela de juicio su imparcialidad ideológica. Lo que el management representa se investiga bajo parámetros diferentes y con metodologías a través de las cuales queda evidenciado su carácter de control e imposición, casi dictatorial, sobre cómo dirigir, liderar y organizar gente, todo ello muy asociado con el cuestionamiento neoliberal en torno a cómo funcionamos dentro del mercado: la idea de que todos somos consumidores, hasta de la educación.

Una última cosa: estos autores no son únicos. Como sostuvo una de las estudiantes del Certificado, la historia depende de quién la escribe. Cada uno tiene trayectorias distintas, lo enfatiza Enrique Dussell. Lo que plantean estos autores, tal vez en otro contexto histórico, puede ser narrado de una manera distinta. Estos pensadores han expuesto planteamientos que podrían fácilmente ser reemplazados con conocimientos tradicionales de los grupos indígenas en distintos puntos de las Américas. A fin de cuentas son ustedes los que van armando su propia historia, que luego podrán compartir con las organizaciones y comunidades donde ustedes participan.


Miguel Imas es psicólogo organizacional. Actualmente ejerce como senior lecturer enManagement en la Kingston University, en el Reino Unido. Poseedor de una amplia experiencia internacional como investigador y consultor, es profesor visitante en la London School of Economics y de la Universidad Católica de Chile. Sus publicaciones pueden ser consultadas en: http://business.kingston.ac.uk/staff/dr-miguel-ima